16 marzo 2013

ESCRITORES EN LA WEB 2.0

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¿Qué busc@mos cuando


google@mos?

                                                                                                              
Delfina Morganti Hernández DE ARTÍCULOS Y REVISIONES
                                                                                                              

Prodavinci, uno de los pocos sitios Web que, especializado en Literatura, Arte y Cultura, pierde escaso tiempo presentándose y gana en actualización, rescataba al comienzo de esta semana una nota breve pero disparadora de interrogantes para nada azarosos.

En la era de la Web 2.0, parece que los escritores de hoy cuentan con una reserva de incalculable valor que muchas veces ofrece nuevos tópicos para sus libros de ficción. El autor del artículo, Javier Menéndez Llamazares, siempre sensible a las propuestas de la era digital, sondea a una serie de escritores españoles en el marco de una fórmula tentadora: “¿Qué leen los escritores?”

El supuesto detrás de la pregunta. De entrada, esta nota despierta tanto la curiosidad de los que escriben como la de los que leen. En cualquier caso, retoma uno de los presupuestos más citados del corpus del sentido común: “los escritores son una especie que busca, y eso que buscan decididamente despierta la curiosidad de los pasantes”. En otras palabras, vale escuchar qué busca el escritor, esto sí sería de "interés general"; lo que lee el panadero carecería de un atractivo semejante.

En cuanto a este detalle, propongo una frase, una de las pocas que vale recordar de las tantas pronunciadas por un compañero de Letras cuya trayectoria estudiantil no duró medio año: “Todo punto de vista es la vista de un punto”. Es cita de cita, pero lo importante es que además de la mnemotecnia de la frase, su contenido es fácilmente comprobable a diario (Y si no, le devolvemos su dine…). No olvidemos al famoso filólogo que desde hace siglos se infiltra en innumerables programas de estudio, a Saussure, quien formuló la misma idea sin demasiados trucos estéticos: "El punto de vista crea el objeto".

¿La relevancia de aquellas frases en el presente texto? Considerar que lo que lee el panadero podría despertar tanto interés como aquello que lee el escritor de best-seller. Si tan solo algún periodista decidiera rescatar al panadero, y su medio, publicarlo, ¿alguien daría vuelta la hoja? Inevitable caer en el relativismo de Weber, y todo acaba por depender del lugar desde donde se lo mire. Pero, en fin, ¿y si alguien escribiera sobre lo que leen los panaderos? No me refiero a un programa de cocina con recetas que nunca llevaremos a cabo. Me refiero a encuestar a los panaderos —no, encuestarlos no, hay algo de impersonal y "no al compromiso" en las encuestas. Una investigación masiva suena absurda; mejor dos o tres, bien individualizados y "perfilados" que usen la Web y estén dispuestos a contarnos qué hacen con ella, dispuestos a ser entrevistados

Olvídelo, aquel último párrafo debió ser suprimido. 

Por supuesto, para los aficionados a la literatura resulta irresistible entrever algo de lo que elige leer nuestro escritor favorito; sin ánimos de ofender, las lecturas del panadero pasan aquí y hoy a un segundo plano. El tema no deja de ser curioso, no obstante; ya algún día entrevistaré a los panaderos de la zona, a ver qué se les dará por leer a ellos. 

Ahora bien, ¿será cierto que los escritores se perfilan, por el solo hecho de ser escritores, como usuarios con preferencias diferentes?

Www.¿qué? La pregunta "¿Qué leen los escritores?" me tomó un poco por sorpresa. Del titular empecé a derivar algunos interrogantes específicos: ¿Cuáles son los hábitos digitales de un escritor? ¿Qué títulos tipea, qué nombres, qué fechas? ¿En qué sitios entra por voluntad propia, a cuáles llega por pura casualidad? ¿Se deja llevar por el destino "inadvertible" de los motores de búsqueda, o le gana la impaciencia, la falta de tiempo y de ganas, y por eso consulta un par de sitios muy exclusivos? ¿Busca para escribir? ¿Dónde? ¿O acaso escribe sin buscar demasiado?

Algunos de los escritores españoles citados por Javier Menéndez Llamazares comparten el dedicarse a no más de dos o tres blogs, como máximo; uno avisa que no lee blogs de terceros, pero bueno, bastante con que se molesta en escribir para el suyo; otro dice recurrir a la Web para leer obras que aun no se hallan traducidas al español; otro lee en Internet únicamente aquello que no encuentra disponible en papel.

Federico BonesTraductor, escritor
En un tributo al título de Llamazares, De Artículos y Revisiones eligió sondear algunos jóvenes escritores/investigadores locales al respecto. Entre ellos, un traductor nóvel que por estos días gusta de incursionar en la ficción apunta que suele "mirar entrevistas, ensayos, artículos de diversa índole". Se trata de Federico Bones, quien además cuenta: "Cada tanto reviso blogs con consejos para escritores en gestación, de los cuales me sirven algunos. La página que más visito es la de Revista Ñ", y, ya que está, recomienda, "Hace poco encontré un blog con algunos tips interesantes, aunque en inglés: blog.nathanbransford.com". 

Magalí Gómez Castillo, estudiante de la carrera de Letras, lectora "adicta a las ficciones históricas" y, por raro que paradójico que parezca, escritora de "historias atemporales y sin ubicación geográfica conocida", se presenta como una digna hija de su época. "Creo que las nuevas tecnologías perfilan nuevos seres humanos, y con ellos, nuevos escritores. Sin ir más lejos, no sé si escribiría en un mundo diferente, porque sinceramente odio escribir manuscritos". En efecto, ¿quedarán todavía escritores que prefieran el manuscrito como primer borrador? (Acabo de levantar la mano... ¿Alguien más?)


Magalí Gómez Castillo. 
Estudiante de Letras, 
escritora.
Cada cual, con su quimera, diría Charles Baudelaire, pero me pregunto, "¿Por qué un no tan rotundo al manuscrito?" Anticipándose a mi pregunta, con plena conciencia de sus preferencias escriturarias, Gómez Castillo ya me había respondido: "No me gusta perder tiempo reelaborando borradores, reestructurando oraciones, párrafos, escenas, pasando capítulos una y otra vez. Siento que se me escapan las ideas, y que el ritmo de mi mano no logra alcanzar la melodía que deben desprender las palabras". Sí, sí, no caben dudas. Esta mujer estudia Letras. 

Qué leen los que escriben lo que leemosCon una de esas atractivas introducciones que no le fallan, en su artículo Llamazares va de lo general a lo particular, como quien se desliza al son de un vals de Tchaikovsky: “Sea para seguir la actualidad, para documentarse sobre un tema concreto o para ambientar una nueva obra, Internet es una enorme fuente de información a la que recurren con asiduidad los autores literarios. Pero, ¿qué busca un escritor en la red?"


Insisto, ¿acaso la red no es la misma para todos? ¿En qué se diferencia el escritor de los demás? ¿Acaso no confluimos todo en el universo digital en calidad de la misma etiqueta, “usuarios”?

En fin, claro que la red es la misma para todos los que accedemos, pero sin dudas los usuarios difieren. Y sus preferencias también.

Entre los encuestados por De Artículos y Revisiones, están aquellos escritores que consideran absolutamente necesario informarse antes, durante y después de escribir. Aquí volvemos al testimonio de Magalí G. Castillo, quien sin querer queriendo podría demostrar que lo que algunos escritores buscamos en Internet podría sonar, realmente, un poco extravagante: "Recuerdo que las últimas búsquedas que me entretuvieron en la red fueron acerca del funcionamiento de funerarias y acerca de los barrios de Rosario. Podés perder toda una tarde para decidirte en un detalle, pero informarse es fundamental".

¿Y en cuanto al diario? ¿Lectura en la Web o ejemplar en mano? Nuestros anteriores encuestados retoman la palabra: Federico Bones dice leer siempre la versión digital, excepto los domingos, cuando la familia va por el formato en papel. Magalí, por su parte, prefiere las noticias online, "Me resulta mucho más cómodo y lo considero más higiénico". Ahora, si hay una voz que se lleva todos los premios es la de una encuestada que prefiere permanecer en el anonimato, C. R., quien en siete palabras nos resume la ventaja en que muchos pensamos y poco nos animamos a nombrar en público: "En la Web porque ansí no pago". Esta escritora, apasionada por la poesía, dice buscar "sinónimos" en la Web, y advierte, "No tengo ningún sitio de literatura que me satisfaga del todo" porque "siempre a uno le falta lo que tiene otro".

Foto. Enrique de Hériz, escritor español. Primer traductor
de una versión íntegra de Robinson Crusoe al castellano.
Escritores de la Web 2.0. La tecnología Web 2.0 parece haber tenido gran repercusión entre lo que muchos coincidirían en llamar "viejos escritores de closet". Así, Bones llega a afirmar que "Hace quince años no muchos osaban dedicarse a la escritura, seguramente considerada una pérdida de tiempo. Las tecnologías han hecho que mucha gente se dedique a escribir, y de ello da fe la epidémica proliferación de blogs que existe hoy día". Bones, quien escribe su propio blog en inglés y español, asegura que "todo escritor quiere ser leído, y la Web permite que se nos lea mucho, rápido y fácil, sin perder por completo en anonimato". 

Ahora bien, mientras que para algunos el plagio digital puede resultar estremecedor, siempre los hay fervientes defensores de la aventura del Siglo de las Luces, del conocimiento que sea aprehendido por todos, que cuente con equidad de difusión y participación, la gran enciclopedia universal... 

En una red en que los aficionados producen quizás más de lo que los usuarios lectores consumen, aun parece difícil seguir el rastro al cumplimiento del derecho de autor. Muchos estudiantes de diversos niveles, a veces sin mala intención pero sin dudas con notorio descuido, se apropian de largos fragmentos en los que las comillas brillan por su ausencia y rara vez delatan las correspondientes fuentes de extracción. ¿No habría que entrenarnos en la reformulación del contenido que consumimos, en especial si somos asiduos lectores de la bibliografía online? Nadie dudaría en citar una frase célebre que acaba de leer en un libro, pero pocos refieren su cita al sitio Web de donde la tomaron prestada. ¿Por qué será?

Por otro lado, ¿cuáles son las (des-) ventajas de escribir en las redes? Desde hace un tiempo, encuentro que muchos futuros colegas de Letras lanzan sus breves engendros escriturarios al mundo de las redes sociales. Facebook se lleva el premio mayor, porque con su opción de "Crear etiqueta" despojó a algunos de la tentación de crear un blog y, sin demasiadas vueltas, parece que es más rápido y sencillo publicar un minirrelato o una poesía en medio de comentarios como "A la playa con la flia.!!!" o "Hoy día para hacer un asado... Con Pepe y Lau" que sentarse, crear un perfil y empezar a escribir una "entrada". 

De repente, en el ámbito informal de una red social, el usuario "amigo" nos revela su costado filosófico... ¡Y uno que pensaba que lo único que aspiraba a hacer aquel contacto mañana era publicar las fotos de ayer! En efecto, la "literatura de (pseudo-) intelectuales" ocupa cada vez más un lugar importante en las redes, invita al debate tanto o más que las irrupciones irónicas referidas a la política o la religión. ¿Y no tendrán miedo al plagio estos escritores? ¿Qué esperan de sus lectores de Facebook? Gómez Castillo aporta su verdad al respecto: "Creo que la verdadera revolución está en la difusión, en la posibilidad de encontrar personas con los mismos o diferentes intereses. Las redes sociales representan una oportunidad para leer, y con ella, una oportunidad eterna y siempre recomendable de escribir". Bueno, quizás no haya mucho por escribir en Twitter —siempre me advierte que estoy sobrepasando el límite de caracteres, por eso casi nunca escribo en esta red. 

Sin embargo, no caben dudas que la Web ha instalado nuevos modelos de lectura, nuevas exigencias para los periodistas, quien no pueden dejar de capacitarse en Periodismo Digital si es que aspiran a sobrevivir. ¿Y usted, ya tiene su blog, algún poemita en la red social? Si aun no lo tiene, considere su publicación. Tal vez no llegue a los 121.000.000 seguidores que Andrés Calamaro tiene en Twitter, pero que lo van a leer, lo van a leer.


Fotos. Aparte: Enrique de Hériz, elPeriódico.com. M. G. Castillo y F. Bones, gentileza de los encuestados.

2 comentarios:

  1. Agudo como siempre Delfi. Muy bueno. Me resulta raro leerme citado, como si no me pertenecieran del todo las palabras. Y es que en realidad ES así.

    Mi blog debe su existencia, en parte, a tu aliento de amiga incondicional. Lo que me gusta de los blogs es que son espacios minúsculos, pero infinitos.

    Besos.

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  2. ¡Gracias por permitirme encuestarte al respecto!

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